Siempre recuerdo con muchísimo agrado la abnegación de mis profesores, cuando en mi niñez aprendía la técnica de la conjugación de los verbos castellanos en la escuela primaria. Vive claramente en mi memoria el ahínco con el cual cada uno de mis maestros recalcaba la importancia de aprender en forma correcta la conjugación de verbos de todo tipo.
Por supuesto que cada verbo que se conjugaba incluía el pronombre personal vosotros (la segunda persona gramatical del plural) A esa tierna edad el aprendizaje de las estructuras de mi lengua materna me parecía lo más natural del mundo. Nunca presté demasiada atención al hecho que toda la docta enseñanza recibida en el aula, concerniente al pronombre vosotros y a las estructuras verbales con las que se relaciona en el lenguaje diario, no eran en ningún momento usadas por mis profesores en su habla en el ambiente escolar, ni mucho menos por mis parientes o el conjunto de personas del ámbito social en que me desenvolvía.
Mi historia es exactamente igual a la de cientos de millones de hablantes de la lengua castellana en los países de América. Todos los sistemas educativos del continente enseñan a sus educandos el uso del vosotros en la conjugación verbal; sin embargo es solamente en España que esta forma es usada en el lenguaje cotidiano.
No me es posible en este corto post hacer un estudio de los motivos históricos relacionados con los factores que dieron origen a esta anomalía del lenguaje en el Nuevo Mundo. Las causas por las cuales el vosotros no se usa en la mayoría de los países hispano parlantes, son complejas y requieren un análisis completo y detallado, lo que resultaría sumamente difícil de presentar de manera sucinta en un post como este.
La mayor parte de mi vida profesional la he dedicado a la enseñanza del castellano como segunda lengua en Melbourne, Australia. El diario trajinar en el salón de clases y mi constante interés por todo lo relacionado con el carácter del lenguaje en general y el estudio del castellano en lo particular, me ha mostrado muchos aspectos con los cuales no me sentía muy vinculado cuando estaba menos informado en el campo del fenómeno lingüístico.
En el caso del pronombre vosotros y sus ramificaciones en el uso verbal, me parece que dejando de lado otras consideraciones – que pudieran tener validez de índole objetiva o subjetiva – que toda persona hispano hablante debería hacer uso del pronombre vosotros y sus estructuras verbales en su lenguaje hablado y escrito. A continuación doy tres razones que merecen ser consideradas detenidamente:
- En materia de lenguaje, la riqueza de un idioma está generalmente formada por la abundancia de recursos lingüísticos a su disposición. Ignorar el uso de vosotros y sus estructuras verbales, empobrece el idioma castellano.
- El uso de vosotros y sus estructuras verbales permiten mayor claridad en el lenguaje diario. Por qué usar el ustedes para referirse en segunda persona del plural, si vosotros y sus estructuras verbales existen y claman por ser usados.
- En lo estético (debo confesar que esto es mi opinión personal) el uso de vosotros y sus estructuras verbales, dan cierta elegancia al lenguaje hablado, veamos por ejemplo los siguientes versos…Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin saber que sois la ocasión de lo mismo que culpáis – Sor Juana Inés de la Cruz.
Cabe mencionar aquí de manera breve que la redondilla anterior fue escrita por Sor Juana en el Nuevo Mundo, lo que indica que el pronombre vosotros fue usado al menos por algunos sectores de la sociedad colonial de México.
Debo de admitir que desde el punto de vista cultural, resulta sumamente difícil tratar de convencer a cientos de millones de hispano hablantes del Nuevo Mundo a que renuncien a usar estructuras del lenguaje que se han perpetuado por más de cinco siglos. No obstante, también hay que tener presente que no todo lo tradicional en el especto cultural es necesariamente bueno o correcto desde el punto de vista puramente lingüístico.
La reintroducción del pronombre vosotros y sus estructuras verbales, como parte activa del habla de los hispanohablantes de los países de América Latina, sólo puede empezar por medio del sistema educativo. Los profesores pueden no solamente enseñar la teoría, pero también la práctica. Los gremios docentes son los que tienen una de las más marcadas influencias en el uso lingüístico en la sociedad en general; es por medio de ellos que el castellano americano tendría la esperanza de rescatar esta área del lenguaje que es tristemente ignorada hasta el momento.
Por otro lado, cualquier persona de habla hispana que no usa el vosotros y sus estructuras verbales en su lenguaje diario, puede empezar a emplearlas; en materia de lenguaje nunca se sabe, es posible que jugando jugando, como se dice popularmente, la persona termine por gustarle tanto la nueva forma en su lenguaje que al final resulte usándola a diario.
En lo que a mí respecta, he empezado a usar el vosotros en vez de ustedes siempre que lo necesito. Aunque debo de admitir que no resulta fácil, aun en un caso como el mío en el que el idioma de uso diario es por lo general el inglés. Por otro lado, estoy completamente seguro que al final de cuentas es el lenguaje el que saldrá ganando si logro acostumbrarme al nuevo uso.
Febrero 23, 2008 a las 9:39 pm
[...] days ago I wrote a post in Spanish about the personal pronoun vosotros and the verb structures involved with its usage in the Spanish [...]
Marzo 22, 2008 a las 6:50 am
¡Qué interesante!
Le puse un enlace más o menos publicitario a mi página electrónica anteriormente y, la verdad, ni le leí. Ahora me da un poco de vergüenza el haber pasado por su bitácora sin siquiera leerle.
Pero no sé por qué el título de esta entrada me llamó la atención, por eso empecé a leerla.
Me ha encantado la defensa casi apasionado, pero estupendamente razonada, de la conveniencia de usar el vosotros en español. Aunque no procede de allí, he pasado mi adolescencia en las Islas Canarias cuyo español tampoco usa el vosotros.
Al crecer allí, pero no haber nacido allí, yo soy casi bilingüe. No como lo son otros españoles, como los gallegos o los mallorquines, que tienen un idioma diferente, sino que soy bilingüe en dos variedades del español. Entonces pasaba y pasa en realidad cuando vuelvo a casa, que al hablar con mis padres y con otros miembros de mi familia usaba el vosotros y pronunciaba la c y la z, y cuando estaba fuera del hogar hablaba como otro chico canario.
Hasta aquí una pequeña digresión personal.
Espero le vaya bien, allá en las antípodas.
Recibe un fuerte abrazo desde Londres.
PD: Con su permiso le he añadido a mi lista de favoritos.
Abril 9, 2008 a las 8:51 pm
Muy interesante y muy bien razonadado. Estoy completamente de acuerdo contigo, obviamente, puesto que soy Castellano.
Me da mucha rabia cuando oigo a algunos hispanoamericanos decir que “vosotros” es obsoleto. Si es así, estamos “obsoletos” unos 40 millones personas. Si, ya sé que somos una gotita en el océano, comparados con los cientos de millones de hispanohablantes de las Américas. Pero el idioma es igualmente nuestro y está igualmente vivo en este lado del “charco”.
Personalmente, lo que más raro se me hace es que uséis el par tu/usted pero no el par vosotros/ustedes, Si hay formal/informal para el singular, debería haberlo igualmente para el plural, creo yo.
El español ha tenido multitud de pronombres personales en el pasado (vuesamerced, uced, vuecencia, vos, y otros muchos). En mi opinión, tu/vos/usted vosotros/ustedes, siguen “vivos” y deberían enseñarse en las escuelas.
Abril 19, 2008 a las 5:37 pm
[...] Australia, piensa que “vosotros” debería ser más utilizado por los hispanohablantes. En su blog escribió, recientemente, un muy convincente ensayo explicando sus [...]
Junio 29, 2008 a las 8:19 pm
Discúlpeme, profesor, pero encontre dos faltas muy graves en su escrito:
1. En el segundo párrafo dice “ciento de millones hablantes”. Lo correcto es “cientos de millones de hablantes”.
2. En el párrafo doceavo dice “no solamente enseñar la teoría pero también la práctica”. Lo correcto es “no solamente enseñar la teoría, sino también la práctica”.
Julio 1, 2008 a las 3:33 pm
Hola Esteban,
Gracias por su email.
Con relación a las “faltas graves” a que usted se refiere, puedo decir:
1. La primera es debida a un problema de concordancia que se me escapó involuntariamente. Gracias por haberla encontrado. Ya ha sido corregida. Sin embargo, creo que es necesario agregar que tal falta es solamente de carácter leve. Este tipo de error sucede a menudo. Por otro lado sería bueno recordar que hasta al mico más listo se le cae el zapote, como dice el dicho centroamericano.
2. Con relación al párrafo doceavo “no solamente enseñar la teoría pero también la práctica”. La conjunción adversativa pero (que aquí uso) es equivalente a sino que. Por lo tanto, la palabra pero es usada correctamente en mi escrito. Sí, acepto que se puede poner una coma después de la palabra teoría, para que la oración quede más clara. He agregado una coma en mi escrito. Le agradezco por sugerir tal coma.
No obstante, tengo a bien decir que la oración que usted propone, para ser completamente correcta – valga la redundancia – tiene que ser escrita: “no solamente enseñar la teoría, sino que también la práctica”.